Tratamiento de la lesión del manguito rotador

Tratamiento de la lesión del manguito rotador

La lesión de los músculos del manguito de los rotadores es una de las lesiones que con mayor frecuencia se presenta a nivel de la articulación del hombro. Mayormente se presentan como consecuencia de un traumatismo o por causas degenerativas, tendiendo a la cronicidad. Por lo tanto, es necesario emplear un tratamiento realmente eficaz, en donde se aborde totalmente la raíz del problema y no sólo la sintomatología, con la finalidad de obtener una rehabilitación adecuada que no corra el riesgo de recaídas ni que tienda a la cronicidad.

¿Cuáles son las causas por las que se puede lesionar el manguito de los rotadores?

  • Una de las causas más frecuentes por las cuales se lesiona el manguito de los rotadores es a causa de los movimientos repetitivos que generan microrroturas del tendón o sobrecarga de la musculatura.
  • Traumatismos directos en el complejo articular del hombro.
  • Alteraciones a nivel óseo que generan roce o compresión del tendón de estos músculos.
  • Como consecuencia de un efecto colateral de algunas de las estructuras circundantes al tendón del manguito de los rotadores.
  • Como consecuencia de la debilidad muscular de este grupo de músculos que provocaría una alteración biomecánica del complejo articular del hombro.

Tratamiento de la lesión del manguito rotador

A continuación, hablaremos un poco respecto al protocolo de tratamiento a llevar a cabo en caso de una lesión de los músculos del manguito de los rotadores.

Fase inicial del tratamiento

En una primera fase del tratamiento del manguito rotador, uno de los principales aspectos a trabajar es la disminución del dolor, para lo cual es de gran utilidad corrientes analgésicas como el TENS. Asimismo, es importante mantener la movilidad de las estructuras implicadas, por lo que las técnicas de terapia manual como las movilizaciones pasivas son fundamentales hasta que sea prudente que el paciente las realice por sí mismo.

La aplicación de agentes físicos como la crioterapia, también es de gran utilidad en una fase inicial del protocolo de tratamiento, ya que contribuirá al alivio del dolor. La termoterapia por su parte, puede ayudarnos relajar la zona y aliviar el dolor. De igual forma, sería ideal la aplicación de masaje transverso profundo (Cyriax) con la finalidad de prevenir la fibrosis de los tendones de estos músculos.

Fase intermedia del tratamiento

Una vez hemos logrado aliviar el dolor, es fundamental seguir manteniendo la movilidad de la zona. Es posible que para este momento, el paciente sea capaz de realizar los movimientos por sí mismo (ya que no tiene la limitante del dolor) por lo que procederemos a indicar cinesiterapia activa asistida (en primera instancia) y una vez superada la dificultad de realizar por sí mismo el movimiento y buscando siempre la progresión en el tratamiento.

Asimismo, la electroterapia es una herramienta ideal en el tratamiento de lesiones del hombro, en este caso, con la finalidad de estimular las fibras musculares, especialmente cuando hablamos del manguito rotador, ya que son músculos que suelen atrofiarse con rapidez.

Fase final del tratamiento

En esta última etapa del tratamiento, uno de los principales objetivos a alcanzar, será recuperar la fuerza de la musculatura implicada, para ello, podemos valernos de las siguientes herramientas:

  • Uso de balones, bandas elásticas, pesas, etc.
  • Ejercicios específicos en donde busquemos realizar movimientos típicos de la vida cotidiana, con la finalidad de regresar nuevamente al paciente a sus actividades de la vida diaria.
  • Movilizaciones activas resistidas.
  • Ejercicios propioceptivos del complejo articular del hombro.
  • Ejercicios de potenciación.

Durante cada una de las fases es importante controlar mantener el dolor en su mínima expresión, en la medida de lo posible eliminarlo por completo. De igual forma, la realización de estiramientos musculares pasivos por parte del fisioterapeuta es fundamental para alcanzar el éxito y la eficacia del protocolo de tratamiento.

No debemos olvidar, la necesidad de reeducar al paciente sobre cómo realizar ciertos movimientos de su vida cotidiana, sobre todo los gestos que requieren de movimientos repetitivos, con la finalidad de prevenir posibles recaídas en la lesión.

Este artículo pertenece a fisioterapia

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